San José Tenango, en la Sierra Mazateca, cuenta con una población total de 18,120 habitantes predominantemente indígenas, de acuerdo al censo INEGI 2005. El Índice de Desarrollo Humano (IDH) del municipio es de 0.5989 de acuerdo al PNUD 20051, similar al IDH de Camboya (0.5930) y menor que el de República del Congo (0.6010).
El programa inició en 2010, con una intención a largo plazo, mediante el financiamiento y un convenio anual realizado con la Secretaría de Desarrollo Social (oficinas centrales), dentro del Programa de Desarrollo de Zonas Prioritarias (PDZP) de Microrregiones. El proyecto es un piloto para demostrar y generar la evidencia al respecto de la diferencia que hace invertir en la gente y la construcción de capital social, como vía para avanzar al desarrollo local y contribuir al fin del hambre y la pobreza. El proyecto lleva como nombre: “Fortalecimiento de la capacidad de la gente en el medio rural indígena, en la apropiación y autoría de su desarrollo comunitario; integral y sustentable con enfoque territorial”.
Se seleccionaron 20 de las comunidades más representativas del municipio, tanto política, poblacional y territorialmente. De un total de 130 comunidades, cubrimos el 15.4% del territorio; estas comunidades agrupan 3,750 personas, de un total de 18,120 habitantes del municipio, representando el 20.7%.
2010 se trató de generar una línea base participativa de capital social, donde la gente identificara, reconociera y reflexionara en torno a su grado de organización, estructuras sociales, niveles de confianza y dinámicas en torno a su participación y toma de decisiones. El resultado del proceso fue que la gente pudo observarse en sus prácticas cotidianas, descubrieron cómo su falta de participación en los temas que ellos seleccionaron como prioritarios, y dependencia en actores externos, está limitando su propio desarrollo. Los niveles de confianza son mínimos entre la gente, sus vecinos y sus autoridades; existe una gran resignación al respecto de lo que es posible lograr, profundizada por una severa disputa de partidos que divide, fragmenta y radicaliza cualquier intento organizativo, pulverizando y reduciendo a intereses partidarios las iniciativas más emprendedoras.
El desarrollo de nuevos liderazgos es prácticamente inaceptable, siendo cooptado todo el poder por una cúpula privilegiada que tiene acceso a la mayor parte de recursos e información, que orienta el camino de las comunidades y de sus individuos; una sociedad muy cerrada, aguerrida y resistente a cambios, justificada en una historia de abusos e intervenciones de todo tipo de actores, principalmente el gobierno y los partidos políticos.
Dentro de la información más representativa producto de la línea base participativa, encontramos que de los grupos existentes que atienden las prioridades comunitarias:
En el 83% de grupos de educación, las decisiones las toma sólo una persona o algún actor externo.
En el 67% de grupos de salud, el seguimiento a acuerdos se da por externos o pocas personas.
El 60% de grupos de generación de ingreso no se reunieron en un periodo de 3 meses.
LO QUE SIGUE (2011)
• Renovar el convenio de colaboración con SEDESOL – PDZP – microrregiones.
• Elaborar una línea base de los temas prioritarios de las comunidades
• Construir una serie de visiones comunitarias, claras y estructuradas.
• Realizar un Diagnóstico Rural Participativo (DRP) en todas las comunidades.
• Generar un equipo técnico de expertos que contribuyan a la realización del DRP en todas las comunidades, identificando las condiciones propias de cada localidad, ampliando la visión, reconociendo potencialidades y oportunidades.
• Creación de nuevas estructuras sociales orientadas al logro de sus prioridades.
• Formación de nuevos liderazgos.
• Acciones, iniciativas y proyectos autosuficientes
PROSPECTIVA (2012)
• Realizar el Plan de Desarrollo Comunitario en cada localidad.
• Formar grupos y organizaciones de base.
• Vincular a las comunidades entre si, en un esfuerzo conjunto para el logro del plan.
• Que la gente construya puentes con instituciones de gobierno, privadas, de la sociedad civil y locales para canalizar recursos que impacten en el logro de su visión.





