Se puede terminar con el Hambre: Este desperdicio de vidas humanas es aún más trágico ya que es innecesario. El mundo produce más que suficiente comida para todos y si actuamos con sabiduría, lo puede seguir haciendo para generaciones futuras. La comunidad mundial posee los recursos financieros y técnicos necesarios para terminar con el hambre.
El Hambre no es sólo cuestión de alimentos: Terminar con el hambre es central a una red de asuntos interconectados - incluyendo ingreso familiar, salud, educación, sustentabilidad ambiental, derechos humanos, justicia y equidad. Durante los 90, los que han abogado por cada uno de estos temas han llegado a reconocer que únicamente al resolver todos estos temas juntos, se podrá resolver cualquiera de ellos.
El mundo se ha comprometido a lograr este objetivo: En la Cumbre del Milenio 2000, los líderes de cada país miembro de las Naciones Unidas declararon la intención de reducir la pobreza y el hambre a la mitad para el año 2015 y terminar con estas condiciones en su totalidad dentro de los años siguientes. Esto derivó en la creación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Los ODM son las metas con temporalidad específica mundiales y con objetivos cuantificables, para atender el asunto de la pobreza extrema en todas sus dimensiones – pobreza de ingreso, hambre, enfermedad, falta de una vivienda adecuada y exclusión - al mismo tiempo promover la equidad de género, educación y la sustentabilidad ambiental.
Los ODM representan los derechos humanos básicos: Los derechos de cada persona en el planeta en salud, educación, vivienda y seguridad, garantizados en la declaración de los Derechos Humanos y la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas.
El Compromiso de THP: En THP estamos comprometidos al fin sustentable del hambre y la pobreza extrema. Esto significa que estamos comprometidos a empoderar a las personas para crear soluciones permanentes de amplio rango social para lograr los ODM y no nos contentamos con acciones caritativas que sólo beneficien a unos pocos. Estamos comprometidos en ser pioneros de nuevas formas de pensar y trabajar con las que la humanidad pueda terminar con el hambre de manera sustentable y con ello asegurar que estos enfoques sean accesibles para todos en cualquier lugar.
La Necesidad de un Nuevo Grupo de Principios
Límites del enfoque convencional: Terminar con el hambre y la pobreza extrema es un reto muy complejo. Cada vez es más claro que las acciones caritativas y el enfoque tradicional paternalista de los programas de arriba hacia abajo, tan útiles como pueden ser en ciertas situaciones, son insuficientes al final del día. Más importante aún, THP ha llegado a reconocer que los enfoques convencionales están basados en una estructura de pensamiento que fundamentalmente confunde quiénes son verdaderamente las personas en condiciones de hambre. La estructura convencional de pensamiento trata a las personas en situación de hambre como “bocas que alimentar”, como receptores pasivos o beneficiarios dependientes de la ayuda externa. Al hacerlo así, literalmente se refuerzan las condiciones de desempoderamiento en las que surge el hambre.
El Hambre es la negación de uno mismo: La persistencia del hambre y la pobreza extrema representan un fracaso más fundamental para la sociedad que nada más la falla en proveer alimentos. Aquellos viviendo en condiciones de hambre, mujeres en su mayoría, son subyugadas, marginadas y desempoderadas; condiciones en las que cientos de años de humillaciones pueden destruir cualquier sentido de autosuficiencia o autonomía, de ser digno de los más básicos derechos humanos. Aquellos de nosotros que no vivimos en condiciones de pobreza también sufrimos de una disminución de nosotros mismos. Nos vemos disminuidos por sentimientos de culpa o nos perdemos de tener la experiencia de nuestra humanidad compartida con una gran porción de la familia de seres humanos.
Las estrategias y acciones requeridas para terminar con el hambre deben emanar de un nuevo grupo de principios. Estos principios derivan de una confrontación auténtica con el compromiso de terminar con el hambre y de un profundo examen de lo que significa ser humano.
Descubiertos en la acción: Los principios de THP no son creados en un vacío filosófico y luego aplicados. Ellos evolucionan y son refinados en la acción misma. La formulación de nuestros principios cambia en tanto crece nuestra experiencia. De esta manera, no hay lugar para la arrogancia. Al contrario, el trabajo de terminar con el hambre es un maestro riguroso de un tema complejo, constantemente requiere un espíritu de humildad y la apertura para el descubrimiento.
Quienes Nosotros Somos como Seres Humanos
El espíritu humano - el “ser” en ser humano: Quienes somos como seres humanos va más allá de nuestras necesidades físicas o ni siquiera nuestra identidad personal o social, nuestra inteligencia o nuestro punto de vista. Todas estas son cosas que tenemos pero no son fundamentalmente quienes somos. Nuestro espíritu humano - la esencia de nuestra humanidad - es creativa, llena de recursos, autosuficiente, responsable, productiva y la fuente de nuestra dignidad humana. Los enfoques que tratan a las personas en condiciones de hambre como beneficiarios pasivos, pueden aplastar la dignidad del ser humano y minar el recurso más preciado para terminar con el hambre; la autosuficiencia de las mismas personas con hambre. El fin del hambre se puede lograr sólo a través de estrategias que empoderen a las personas a reclamarse a si mismos y convertirse en autores de su propio desarrollo.
Condiciones sociales: El Hambre y la pobreza no son “accidentes”. Son consecuencias de condiciones sociales arraigadas que sistemáticamente le niegan a las personas- particularmente a las mujeres- las oportunidades que necesitan para construir vidas de autosuficiencia y dignidad. Ya sea que estas condiciones se manifiesten como corrupción, intransigencia burocrática, conflicto armado, marginación de indígenas o subyugación y desempoderamiento de mujeres, estas están arraigadas en una época y pensamiento casi universal patriarcal que debe ser transformado. Transformar el patriarcado no es una cuestión de “hombres contra mujeres”. Tanto mujeres y hombres contribuyen a que el patriarcado se mantenga en su lugar y ambos, mujeres y hombres pueden proveer el liderazgo para su transformación.
Armonía con la naturaleza: Las mismas condiciones sociales patriarcales que marginan a la mitad de la familia humana, tratan de la misma manera al medio ambiente natural como un recurso a explotar en lugar de un fideicomiso que debemos preservar para futuras generaciones. El bienestar de las personas con hambre, la mayoría de ellos agricultores, depende mayor y directamente de la sustentabilidad de nuestro medio ambiente natural. En particular, las mujeres en comunidades rurales han tenido el rol tradicional de cuidadoras del medio ambiente y poseen la sabiduría que la humanidad necesita ahora con desesperación.
Interconectividad: En un nivel superficial de nuestra identidad personal, podemos ver que nuestras vidas son interdependientes: nuestro bienestar personal depende de acciones de otras personas y de nuestro entorno. Sin embargo, en un nivel más profundo, nosotros somos el otro. Cuando se niega la individualidad a millones de personas, nuestra propia individualidad también disminuye. Y cuando millones de nuestras hermanas y hermanos recuperan su dignidad, la esencia de nuestra humanidad se restaura.
Creando un futuro nuevo
Terminar con el hambre requiere un verdadero rompimiento con el status quo. No sucederá en el transcurso de lo habitual. Se requieren cuatro ingredientes esenciales para resolver el problema más viejo y pernicioso de la humanidad.
Visión: Lo que es decisivo para el progreso humano es visión; Ver un futuro que puede y vale la pena ser alcanzado. La visión a la que le da vida THP es la de un futuro sustentable para la humanidad, un futuro en el que todas las personas tienen las oportunidades para vivir vidas sanas y productivas en armonía con la naturaleza. Le llamamos a esto “el fin del hambre.”
Compromiso: Es lo que les permite a los individuos enfrentarse a obstáculos, frustraciones y fracasos en el camino hacia el logro y aún así continuar. Cada vez es más claro que lograr el futuro que visualizamos no sucederá de la nada. Debemos hacer que suceda y esto requerirá de un compromiso extraordinario. Provocar este compromiso y mantenerlo enfocado y sustentado para lograr la visión, es una responsabilidad vital de THP.
Liderazgo de Transformación: El liderazgo es crucial para cada gran logro humano. Terminar con el hambre requiere de un nuevo tipo de liderazgo en todos los niveles de la sociedad; desde la ranchería hasta los municipios, estados, naciones y comunidad internacional. Este no es el liderazgo tradicional paternalista basado en el modelo de autoridad de arriba hacia abajo. Debe ser un liderazgo que despierte a la gente a su propio poder y a si mismos, que propicie su visión y compromiso, movilice y empodere a las personas a tomar acción efectiva.
Una metodología amplia y estratégica: Movilizar y empoderar a las personas que viven en condiciones de hambre para que transformen las condiciones de donde surge la pobreza y el hambre, requiere de una metodología enfocada, clara y estratégica, rigurosamente aplicada a lo largo de muchos años. Tiene que ser costeable, replicable y sustentable. Para que sea relevante para los cientos de miles de comunidades donde el hambre persiste, debe ser una estrategia dirigida por las mismas personas de la comunidad, no por un puñado de expertos externos.





